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la evolución de las nuevas tecnologías, el caso spotify

Resulta increíble asistir a la evolución de las nuevas tecnologías en los últimos meses y ver cómo la innovación más absoluta va quedando desfasada con el paso de las semanas. Las aplicaciones para móviles han dinamitado el mercado de las nuevas tecnologías e incluso de otro tipo de dispositivos electrónicos. Vamos a referirnos a casos como el de Spotify.

Hace ya algunos lustros que el walkman irrumpió como la auténtica revolución para los amantes de la música que querían disfrutar de sus sonidos predilectos en cualquier lugar y con mayor intimidad. Bastaba con introducir una cinta para escuchar las melodías que dicha cinta tuviera grabadas; si querías escuchar a otro artista, pues tenías que ir cargados con más cintas, no había otra vía. El funcionamiento del walkman, visto en perspectiva, era algo rudimentario, pues su sistema de pulsar los botones estaba inspirado en las arcaicas mini cadenas.

Más tarde llegó el discman y ahí ya el avance parecía una cosa digna del más evolucionado y perfeccionado futurismo. Todo era más ágil en el discman, podías cambiar de canciones con agilidad, ya no había cintas que se quedaban enredadas, el almacenamiento de los discos era más cómodo y era posible portar mucha más música.

Y luego llegó el mp3. Y la relación entre el poco espacio del dispositivo, la cantidad de discos que podían almacenarse y la buena calidad de los audios era una auténtica delicia para los que gustan de escuchar música siempre que pueden. Claro que, un poco más tarde, llegó el mp4 y los idílicos cimientos del mp3 empezaron a zarandearse.

En realidad no habíamos visto nada. Vino el teléfono móvil con sus dispositivos y las aplicaciones se apoderaron de la vida de los ciudadanos. Aplicaciones como Spotify te permitían tener casi toda la música del mundo en tu propio celular; las yemas de los dedos ahora mandaban. El melómano podía ahora pasar en décimas de segundo de escuchar música clásica a recrearse con jazz.